Miedo a vomitar

Emetofobia o el miedo a vomitar es conocido por muchos nombres diferentes como Fagofobia, Vomitofobia, fobia a los vómitos, miedo a la asfixia o a la fobia a las náuseas y globus hystericus, etc. Esta fobia puede afectar gravemente a las personas que la padecen y puede interferir con sus actividades diarias. A menudo se asocia con agorafobia, miedo a los gérmenes, trastorno obsesivo compulsivo o TOC y otros trastornos de ansiedad social.

Se sabe que más mujeres que hombres sufren de Emetofobia: afecta a casi 1,7 a 3% de hombres y 6 a 7% de mujeres. A menudo, los individuos temen ver a las personas enfermarse o vomitar en lugar de sólo temer vomitar o avergonzarse a sí mismos. La mayoría de las víctimas temen la pérdida de autocontrol que ocurre durante el vómito; como resultado, tienden a mostrar comportamientos de evitación.

Causas del miedo a vomitar

Los psicólogos creen que el “miedo a perder el control” desencadena la Emetofobia. Con frecuencia, el vómito está completamente fuera de control. Aquí hay factores comunes que pueden causar esta fobia:



  • Típicamente, durante la temporada de gripe, los niños se molestan al ver a sus amigos o cerrados vomitar incontrolablemente. Además, es posible que se hayan sentido avergonzados por vomitar en la escuela, o que hayan pasado una larga noche enfermos y con náuseas. Una experiencia negativa de este tipo suele desencadenar la Emetofobia.
  • Por lo general, comienza en la infancia, cuando uno está bajo en experiencias de vida o inteligencia, ya que el cerebro o la mente subconsciente adhiere sentimientos negativos a los vómitos.
  • En los adultos, la indulgencia excesiva con la comida o el alcohol o la mezcla de dos o más tipos de alcohol puede provocar vómitos graves; el cerebro aprende entonces a desencadenar la misma respuesta una y otra vez, especialmente en caso de personas nerviosas o demasiado ansiosas. Es un mecanismo utilizado por la mente para alejar al individuo de tales situaciones “peligrosas”.
  • Las personas que ya sufren de otros trastornos de ansiedad o fobias sociales son más propensas a desarrollar miedo a la fobia al vómito.

Síntomas y signos de Emetofobia o miedo a vomitar

La manera en que se manifiesta el miedo a vomitar es diferente en cada persona. Dependiendo de la gravedad, algunas personas pueden estar ansiosas todo el tiempo.

  • Las mujeres embarazadas a menudo experimentan vómitos o náuseas matutinas; por lo tanto, muchas mujeres emetofóbicas evitan el embarazo.
  • Los niños pueden evitar la escuela; su rendimiento puede verse afectado debido a esta fobia.
  • Asistir a fiestas de cumpleaños y a fiestas de pijamas, o a citas y a comer fuera de casa puede ser difícil para estos niños y adolescentes.
  • Otros pueden ponerse ansiosos al ver a otras personas atragantarse, asfixiarse o enfermarse – la sensación asociada con el vómito es que es asqueroso, asqueroso, etc. Esto puede desencadenar un ataque de ansiedad o pánico en forma de sudoración, tratar de huir del lugar, temblores, etc.
  • Muchos tratan de evitar los lugares donde existe la posibilidad de enfermarse: pubs, hoteles, clubes, paseos en parques temáticos, viajes en automóvil o autobús de larga distancia o, en general, lugares que implican comer frente a cualquier persona o enfermarse debido al mareo por movimiento.
  • Muchas personas se niegan a abandonar sus hogares, especialmente durante la temporada de gripe, cuando un insecto estomacal puede estar muy extendido. Ellos toman todas las precauciones para evitar enfermedades.
  • Las madres se vuelven sobreprotectoras con sus hijos para asegurar la prevención de enfermedades. El mero hecho de pensar en un niño vomitando puede provocar un ataque de pánico en ellos. Lavarse las manos constantemente, evitar que los niños prueben nuevos alimentos o que visiten lugares con gérmenes es una señal de esta fobia.
  • Con frecuencia, los eméticofóbicos siguen una dieta estricta para asegurar la prevención del malestar estomacal; tienden a evitar los medicamentos que tienen náuseas enumeradas como efectos secundarios. Es posible que usen en exceso antiácidos o vitaminas para asegurarse de mantenerse saludables. Muchos evitan los alimentos empaquetados, o podrían lavar demasiado las frutas o cocinar demasiado los alimentos para mantenerse saludables.
  • La anorexia o alejarse completamente de los alimentos para evitar enfermarse es otro signo de miedo a la fobia al vómito.

Superar el miedo a vomitar

Los adultos que sufren de esta fobia a menudo experimentan reveses profesionales y personales debido a conductas de evitación. Por lo tanto, la intervención temprana y el tratamiento son imprescindibles.

Se sabe que muchas terapias como la hipnoterapia y la terapia cognitiva conductual curan la emetofobia de una vez por todas. Ambas terapias implican la corrección de las creencias fóbicas sobre el vómito. Esto puede ayudar a superar el comportamiento de evasión.

La terapia de conversación y el asesoramiento, así como los grupos de apoyo, también pueden animar a los fóbicos a hablar abiertamente sobre sus miedos en un ambiente amistoso. Hacerlo puede ayudar a deshacerse de la Emetofobia de una vez por todas.

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