Miedo a los gatos

Si usted tiene el miedo extremo o irracional de los gatos, entonces no está solo. El miedo a los gatos es conocido por varios nombres. Uno común es la ailurofobia, que tiene sus orígenes en griego (ailouros (gatos) y fobos (temor o miedo)). Otro nombre para esta fobia es gatofobia (que es etimológicamente el término español para gatos). También se le llama galeofobia (de nuevo en griego).

Las fobias animales son comunes y muchos individuos tienden a temer a más de un animal.  Para las personas con Ailurophobia, su miedo o temor a los gatos puede tener un gran impacto en sus vidas y actividades diarias.

Causas de la gatofobia o miedos a los gatos

Hay varias explicaciones posibles para el miedo a los gatos:




Un desencadenante común de la Ailurophobia es observar las reacciones de miedo de otras personas a los gatos. Un niño puede desarrollar este miedo viendo a sus padres o cuidadores (o incluso a los personajes de dibujos animados de un programa de televisión) comportarse con miedo hacia los gatos.

Se sabe que las mujeres adquieren la gatofobia al ver programas de televisión o películas en los que los personajes típicamente femeninos exhiben o muestran miedo saltando en la silla o huyendo para evitar a los gatos. Esta noción es aún más realzada por el hecho de que un personaje masculino se muestra para protegerla del animal.

Los gatos son depredadores por naturaleza. A menudo han sido asociados con la brujería, el folklore, el mal. Incluso los gatos domésticos pueden gruñir, silbar o arañar. Haber observado tal comportamiento del gato como niño (o aún como adulto) conduce directa o indirectamente a esta fobia.

Matar o dañar gatos en muchas culturas, especialmente entre los antiguos egipcios, donde los gatos eran venerados y momificados o preservados, se considera un acto punible. Estos sentimientos religiosos también pueden llevar a temer a los gatos, especialmente en las mentes de las personas que ya están pasando por una crisis o que, por naturaleza, están muy nerviosas o demasiado ansiosas.

Síntomas de miedo a los gatos

Las personas con miedo a los gatos muestran ataques de pánico cuando se enfrentan a un gato. Evitar los gatos es otro síntoma de esta fobia. En general, los individuos pueden mostrar el siguiente comportamiento: “Respuesta de pelear o volar” al ver un gato, típicamente huyendo o tratando de defenderse.

Al menos cuatro de los siguientes síntomas pueden estar presentes: (i) latidos fuertes del corazón, (ii) temblores o sacudidas, (iii) dolor en el pecho, (iv) náuseas, (v) mareos o vértigo, (vi) entumecimiento u hormigueo, (vii) pensamientos de muerte, (viii) sensación de ahogo.




En lo que respecta a la evitación en la gatofobia, el individuo tratará de hacer cualquier cosa para evitar a un gato, incluso si implica ponerse en riesgo. Cruzar la calle rápidamente, salirse de los caminos de los gatos son algunos ejemplos. Uno puede evitar los programas de la naturaleza o los canales de televisión donde pueden ver a un gato. También rechazarán invitaciones a las casas de amigos donde haya un gato como mascota.

Otras reacciones de evasión en la Ailurofobia pueden ser sutiles: llevar bocadillos de comida para gatos para arrojárselos al gato o cerrar los ojos durante una escena de cine o llevar un aerosol de pimienta o tener a un miembro de la familia fuera del vecindario para asegurarse de que no hay gatos alrededor.

Cómo superar el miedo a los gatos

La gran noticia para la mayoría de las fobias animales, incluyendo el miedo a los gatos, es que son fácilmente tratables. La mayoría de los casos leves de Ailurophobia se pueden superar con unas pocas sesiones de terapia.

La exposición prolongada a los gatos gradualmente es importante para superar la gatofobia.  Esto se puede hacer en pasos: (i) ver al gato desde lejos, (ii) mirar sus fotos, (iii) decir su nombre y así sucesivamente. Estas formas limitadas de exposición son altamente instrumentales para erosionar el miedo a los gatos.

Para que la desensibilización gradual sea efectiva, es importante que el fóbico permanezca en la situación y la practique muchas veces. Hacerlo puede ser beneficioso para reducir el uso de estrategias para evitar a los gatos, como llevar señales de seguridad y otros comportamientos sobreprotectores.




Es importante solicitar la ayuda de amigos o familiares cuando se someta a la terapia de exposición. Un terapeuta capacitado también puede ayudar a lograr resultados positivos.

También hay que volver a aprender a pensar de forma diferente sobre los gatos. Hay muchos métodos para hacerlo: hay que identificar los pensamientos, creencias y predicciones ansiosos y reemplazarlos por otros más realistas. Estas estrategias se pueden utilizar junto con la terapia de exposición para superar el miedo a los gatos.

Si usted sufre de Gatophobia o Ailurophobia; usted no está solo. Sin embargo, usted debe tomar medidas para identificar y entender la naturaleza de su miedo a los gatos para que pueda prepararse para enfrentar y superar su fobia de una vez por todas.

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